[ DIARIO DE UN ACOMPAÑAMIENTO ]

MI HISTORIA

Me llamo David, trabajo en Spanair como copiloto y soy voluntario de ASF desde hace unos 3 años, habiendo pasado, desde finales de 2004, a formar parte de la Junta Directiva como Vicepresidente y coordinador del Departamento de Comunicación. A veces tengo la sensación de ir al límite de mi capacidad y tiempo libre (¿o quizás es que no lo gestiono bien?) pero si analizo bien las cosas, tiempo sí que tengo, así que estoy encantado de comprometerme un poco más con ASF por lo que a partir de ahora echaré una mano en el equipo de edición del e-boletín ASF.es y en algún proyecto más que “caiga por ahí” porque la causa y el “buen rollo” que encuentro entre los compañeros bien lo merecen…. ¡Espero no defraudar!

Mi historia en ASF comienza con una entrevista con la cautivadora Lourdes y desde entonces intento participar en las reuniones que se organizan y ofrecer “mis servicios” a la causa, hasta ahora, básicamente, en forma de acompañamientos.

Ya he realizado varios y son historias de unos niños y cómo una cirugía puede cambiar su vida… pero cómo ellos también cambian las de las familias de acogimiento, los médicos, e incluso las nuestras a pesar de la brevedad de nuestra relación, aportándonos como poco, la sensación de hacer algo por los demás, sobre todo si son niños y “menos afortunados”.

Ver a un niño con una enfermedad, dolencia, quemadura o discapacidad que no tiene tratamiento en su país de origen, que se separa de su familia para intentar salvar o cuando menos, mejorar su calidad de vida, se somete a un choque quirúrgico, familiar y ambiental como para flipar , y en poco tiempo no sólo se recupera de sus dolencias sino que es capaz de aprender nuestro idioma, es una experiencia digna de conocer…

No podría destacar una de las misiones más que las otras, porque todas tienen su historia propia, pero una fue especialmente simpática por la alegría que desbordaba el pequeño Mohamed. Con sus 5 añitos tenía un problema de crecimiento de las piernas, de tal modo que una no crecía, y la otra crecía el doble de lo normal. Esto no sólo le impedía ya casi caminar, sino que le producía un trauma que le hacía renunciar a ir al cole o salir de casa en Mauritania. Con la primera intervención han conseguido igualar el tamaño de las piernas y el niño puede andar perfectamente, aunque le queda otra intervención en unos meses, para regular el crecimiento definitivo.

Su carácter es increíble…Ya cuando le conocí en el aeropuerto de Vitoria y le dijeron que viajaría conmigo, me agarró de la mano y con toda naturalidad fuimos juntos a facturar. Como en mis otros acompañamientos, los niños han tenido todo tipo de facilidades para la facturación por parte del personal de tierra y todos los mimos en vuelo por parte de pilotos y TCP´s… y de los pasajeros con sus “regalitos”. En este caso, la comandante del vuelo de AIR NOSTRUM le regalo la insignia de Piloto Comercial (el “pollo dorado” que se pone en las chaquetas), sus galones… y de los caramelitos y juguetitos para el vuelo hasta Mauritania se encargaron las TCP´s….

En la escala de Madrid lo más alucinante fue su eclosión de alegría (¡y energía… no había quién le cogiese por el aeropuerto!), pues a pesar de estar dejando un estilo de vida muy diferente al de Mauritania y a una gente que le ha querido de verdad, era feliz por volver a su casa, con su familia…¡Y recuperado!

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