[ EN OCASIONES, TODOS NECESITAMOS AYUDA ] por Marga Morey

Me llamo Marga Morey, soy auxiliar de Spanair, el día 26 de Abril hice mi primer acompañamiento de Dakar a Bilbao.

Tuve suerte pues conocí a otros voluntarios franceses en París y me ayudaron con lo peor, el ir de free!!.. con otra compañía que no conoces, el avión iba bastante lleno y en facturación una cola de 30 frees 20 de los cuales no habían podido ir el día anterior y tenían prioridad!!. Me pidieron un "jump seat" pero al final no hizo falta pues hubo sitio para todo el mundo, pero los nervios de no poder llegar a por los niños no te los quita nadie!! Como ellos ya hace años que acompañan niños me ayudaron bastante en Dakar a la hora de facturar con los niños, por donde ir, llegar hasta el avión...

abdundeyeparibAl llegar a Dakar me encontré con unos niños tristes y algo asustados (los míos que eran uno de 3 años y el de 9 muy débil), pero que enseguida confían. Éstos niños son de admirar pues unos desconocidos se los llevan, los meten en un avión enorme por primera vez en su vida, luego el deambular por los aeropuertos llenos de gente (las escaleras mecánicas les impresionaban bastante), y encima al llegar a destino otros desconocidos los llevan a una casa nueva y todo eso contando con que no entienden ni papa de lo que se les dice!!

La pequeña Dneye de 3 años sólo soltó una lagrimilla al principio y se portó fenomenal, ya en el último trayecto CDG-BIO debió de acordarse de su mamá pues la encontré llorando solita y al cojerla empezó a llorar desconsoladamente, al final pude dormirla meciéndola y al despertar la noté triste (antes había conseguido una sonrisa y que hablase algo en su idioma) pero se la veía firme, recuperada de su bajón y dispuesta.

En cambio Abdoulaye de 9 años bastante tímido, supongo que conocería el porqué de su viaje, no soltó ni una lagrimilla durante todo el viaje me seguía como si fuera mamá ganso y si no podía darle la mano se me pegaba y no se separaba de mi lado. Al tener un problema en la mandíbula sólo podía ingerir líquidos y mi preocupación era que bebiese los suficientes batidos y zumos cosa que fue bastante difícil pues le costaba mucho ingerir los líquidos con la pajita y no parecía que le gustasen mucho, pero aguantó como un hombre hecho y derecho y nos entendimos perfectamente ya que captaba enseguida lo que le quería decir.

Todas las personas con las que nos encontramos, tripulación, personal de facturación... nos trataron fenomenal y nos ofrecieron su ayuda enseguida.

Ha sido una gran experiencia que recomiendo sin ninguna duda y que espero continuar haciendo!!

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